Entre el abandono y la indolencia, las esculturas del malecón de La Paz

Entre el abandono y la indolencia, las esculturas del malecón de La Paz

julio 14, 2018 0 Por Sealtiel Enciso Pérez
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La Paz, BCS.- Este año se celebra el vigésimo aniversario de la colocación de la primera serie de hermosas esculturas que se han ido apostando en el malecón paceño. Verdaderas obras de arte que son un deleite de los habitantes de este hermoso puerto, así como de los miles de visitantes que llegan a nuestras cálidas playas año con año.

Sin embargo, el lado desagradable de estas maravillas lo constituye la vandalización, de la cual, han sido objeto de robo prácticamente desde que fueron instaladas. Desde fragmentos e incluso de gran parte de su estructura y placa de identificación, daño en su sistema de alumbrado -sin que se haya intentado realizar reparaciones-, grafitti en su estructura y bases sobre las que se sostiene, deficiente mantenimiento del lijado que dañó la pátina de varias esculturas, basura acumulada, constante erosión provocada por la acción humana al subirse en éstas para tomarse fotografías, sentarse a descansar o jugar, entre muchas otras más.

Es increíble la carencia de cultura cívica y respeto hacia estas obras de arte por parte de ciertos grupos de personas que, escudados en el anonimato y en la penumbra, se han atrevido a robar parte de ellas o simplemente a vandalizarlas para adquirir notoriedad, o por el simple  “placer de hacerlo”.

Aunado a lo anterior, el Ayuntamiento de La Paz, el Gobierno del Estado y/o agrupaciones de la Sociedad Civil, no se han han atrevido a promover acciones de mantenimiento y reparación de los daños que las obras  sufrieron de manera fortuita; año con año podemos apreciar cómo se van deteriorando.

Hace unos meses pudimos ver con estupefacción a través de un video que circulaba por redes sociales, cómo la estatua “El ancla”, o lo que queda de ella -después de haberse robado una buena parte de su estructura de bronce-, había sido tirada de su pedestal, y un grupo de trabajadores de Servicios Públicos la devolvieron a su sitio.

Las esculturas están diseminadas por todo el malecón, desde la desembocadura de la calle Lic. Benito Juárez, en donde se encuentra la escultura llamada “La barca de oro”, que también es llamada “La aleta de tiburón” por los paseantes, la cual, fue producto de la creatividad del escultor Francisco Gómez.

Posteriormente encontramos a la “Sirena con delfines”, diseñada por la mano de uno de los mejores escultores de México, José Kuribreña. Esta hermosa escultura se dice está inspirada en el cuento de “La Sirenita”, de Hans Christian Andersen, y está apostada en el cruce de la calle Ignacio Allende y Álvaro Obregón.

Siguiendo el recorrido llegamos a la calle Antonio Rosales. Allí encontramos una hermosa estatua creada por la mano de Guillermo Gómez, titulada “El viejo y el mar”, siendo una de las favoritas de los paceños que acostumbran cotidianamente caminar por este sitio. Lo anterior, seguramente motivado por el detalle que se aprecia en la confección del rostro, manos y demás partes de la escultura.

Unos metros adelante encontraremos la hermosa y colosal escultura “Jesús del caracol”, realizada por la artista María Eugenia Sánchez Cuevas. Es importante mencionar que esta escultura es la más alta y voluminosa de las 16 obras que bordean el malecón, y que durante varios años estuvo sumergida en la bahía, con el propósito de despedir a los que partían del puerto y deseando que llegaran con bien al final de su travesía. En 1998, esta fue la primer estatua que inauguró la remodelación del malecón.

Frente al muelle fiscal podemos apreciar “La Perla”, de Octavio González. Este monumento es visitado diariamente por cientos de turistas que posan frente a ella para tomarse la obligada fotografía del nuevo emblema de nuestra ciudad.

Frente al callejón La Paz, se ubica “La reina de los mares”, surgida de las manos de la escultora Rocío Sánchez.

Esculpidas por Octavio González, encontramos a “La ballena Jorobada” y “La vaquita marina” frente al restaurante “La terraza” del Hotel Perla.

Continuando por nuestro recorrido, llegamos con la famosa “Paloma”, elaborada por el talentoso Juan Soriano, y se ubica a un costado de la explanada del Kiosco del Malecón.

Más adelante apreciamos las esculturas de “Sirena con delfines” y “La mujer en nautilus”, pertenecientes también al escultor, Zacatecano, José Kuribreña.

Por su parte, Salvador Rocha nos trajo a los “Tiburones martillo” y la estatua homenaje a Jacques Couesteau.

Finalmente, este bello recorrido se concluye por el arte y las esculturas: “Lanzando la atarraya” y “El Ancla” de Octavio González, y la “Mantarraya”, de Salvador Rocha.

Finalmente, desde aquí hago un llamado para despertar la conciencia ciudadana para que se denuncien a los delincuentes que vandalizan estas hermosas obras, y además, se promueva un esfuerzo compartido entre sociedad y gobierno para resarcir el daño han sufrido, antes de que sea demasiado tarde.