ES MI OPINIÓN: ¿Y LA SEGURIDAD PÚBLICA EN LA PAZ?

septiembre 7, 2015 0 Por Pablo Diestro
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Hoy, no tenemos palabras para expresar lo que sentimos luego de ver lo ocurrido en el Ejido Melitón Albañez, escenas que nos llenan de indignación, de miedo, de coraje, de impotencia, una imagen que, quien la ha visto, difícilmente la puede borrar de su mente, una imagen de niños destrozados por las balas asesinas de los sicarios, a quienes no les importa a quien van a matar, lo único que quieren es acabar con sus bandas contrarias en esta lucha por el narcotráfico.
El jueves 3 de septiembre de este año será recordado por muchos de nosotros como el peor de los días en La Paz, como el día en que los malditos asesinos, los desgraciados delincuentes que luchan por el poder en una ciudad para seguir con sus actividades ilícitas del trasiego, de la distribución y venta de droga, acabaron con la vida de seres inocentes, niños que iniciaban una vida, de esos pequeños que al viajar en la parte posterior de un auto, ignoraban lo que les esperaba.
Seres inocentes que fueron usados como escudo para, supuestamente, evitar que los contras de la droga les hicieran daño y que atentaran contra la vida de los abuelos que se dedicaban al narcomenudeo.
La masacre no ha terminado,  las ejecuciones se han recrudecido, en la capital del estado, las más recientes en la colonia Guerrero y en El Centenario, dos zonas  de las cuales hemos hecho hincapié que están en el más completo abandono de seguridad pública, al igual que Chametla, Los Olivos y Agua Escondida, Diana Laura y otras más, franjas de la capital del estado que no son tomadas en cuenta por la autoridad a la que le corresponde brindar la seguridad a la sociedad.
Ahora esta destrucción de vidas se ha extendido a la zona rural más alejada, pero dentro de este municipio de La Paz.
Mientras que la Procuraduría General de Justicia del Estado ha logrado desmantelar células delictivas, poner a disposición de la SEIDO de PGR a varios criminales, mientras que se tienen enfrentamientos a fuego cruzado con los asesinos, se advierte una nula vigilancia en las calles, no hay patrullaje que pueda indicar que se tiene una ciudad segura.
Es verdad que se han visto retenes de la policía municipal en algunas partes de las que mencionamos, pero son turnos de dos y tres horas, luego se retiran, no hay una vigilancia completa, constante, posiblemente por la falta de unidades automotrices y de los mismos policías.
El número de patrullas que tiene la autoridad municipal quizá es mínimo y ello genera  la falta de atención en la seguridad pública, la cual es primordial para, no acabarlos de una manera total por ahora, pero sí de disminuir este tipo de sucesos sangrientos.
Urge de verdad prestar más atención a la seguridad pública, eso es lo importante si quieren ahora acabar poco a poco este problema.