No es el sistema, somos los operadores

No es el sistema, somos los operadores

julio 21, 2017 0 Por Arturo Rubio Ruiz

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En la implementación del nuevo sistema de justicia penal, enfrentamos muchos pendientes. Siendo la falta de capacitación el problema más grave, también resulta problemático manejar cuestiones que surgen a diario; situaciones que no previene la normatividad y que deben resolverse sobre la marcha.

Hay muchas cosas que el Código Nacional de Procedimientos Penales dice que se deben hacer pero no siempre señala la forma en que se deben hacer. En aspectos de mero trámite surgen todos los días situaciones que obligan a los operadores a improvisar, pues ni leyes ni reglamentos tienen previstas contingencias que el día a día va generando.

Hay cuestiones de mero trámite que resulta irrelevante su contingencia, pero hay aspectos complejos que se relacionan con decisiones que influyen en el resultado de un proceso.

Es ejemplo de lo anterior el caso de un sujeto de nacionalidad extranjera, que en calidad de imputado enfrenta cargos por el delito de homicidio en agravio de quien le acompañaba como pasajera y que falleció cuando el imputado perdió el control y volcó el lujoso auto deportivo italiano que conducía a excesiva velocidad en el corredor turístico de San José del Cabo.

Resulta que el imputado en cita goza de libertad, sujeto a una medida cautelar que le impide salir del país sin autorización judicial. En el proceso que se sigue en su contra, no se encuentra garantizada la reparación del daño, y en caso de que se sustraiga de la acción de la justicia, un menor de edad que quedó en orfandad, quedará además sin el pago de la reparación integral del daño a que tiene derecho conforme a la legislación de la materia.

Es el caso que el pasado 19 de julio, a las 10:08 horas, por escrito, el imputado solicitó al Juez de Control permiso para ausentarse del país, para asistir al velorio de un amigo. El Juez, el mismo día, le autorizó su salida, sin pedirle mayor garantía. Así que si el imputado no regresa, el homicidio quedará impune y un menor se verá privado del pago de la reparación del daño.

No dudo de la honorabilidad el Juez de Control. Los abogados litigantes que integramos el Colegio de Posgraduados en Derecho y Ciencias Afines de BCS, realizamos un constante monitoreo de la actuación de los jueces del nuevo sistema, y sin violar la secrecía ni la confidencialidad que el monitoreo nos exige, si puedo afirmar que dicho juzgador tiene una reputación intachable en su desempeño judicial, y por tanto presumo que su actuación es ajena a un acto de corrupción, pero si es referente de la apremiante necesidad que tenemos en el Estado de fincar criterios y
protocolos de actuación.

Es una pena que el Tribunal de Justicia haya suspendido los conversatorios con los litigantes, pues esos ejercicios nos permiten prevenir inconvenientes y unificar criterios respecto de aspectos que siendo torales, no están contemplados específicamente en la legislación aplicable.

En el caso que refiero, el permiso para salir del país se otorgó por tres días, del 20 al 23 de los corrientes. Si el extranjero regresa, no habrá problema, pero si se sustrae de la justicia ¿Qué va pasar?.

El acuerdo mediante el cual se autorizó su salida nos fue notificado vía electrónica el mismo 19 de julio a las 21:43 horas. El extranjero salió del país a las 11:48 del 20 de julio. Para el momento en que presentáramos algún recurso, su salida del país ya era inevitable. Desde luego que interpondremos el recurso, pero el efecto del mismo ya no impedirá la salida del sujeto.

¿Tiene facultades el juez para autorizar que salga del país el imputado? Si, de acuerdo a una interpretación de las limitaciones que marca el código para quien goza de una medida cautelar en libertad.

¿Podía otorgar el permiso tan rápido como lo hizo? Sí. De hecho, la celeridad el despacho de los acuerdos es un principio rector del procedimiento.

El problema surge cuando se corre el riesgo de que el extranjero no regrese al país. Consideramos que en estos casos, el juez debe generar una audiencia, previo al otorgamiento o negación del permiso. En esa audiencia debe oírse a la víctima, al ofendido, a su asesor jurídico y al Ministerio Público. Debe pedirse una evaluación de riesgo a la unidad de medidas cautelares, y no autorizar o negar el permiso, hasta contar con dicho informe. Debe darse vista a las autoridades migratorias e incluso a la legación consular. Tenemos tratado de extradición con Estados Unidos y si el juez hubiera pedido una evaluación de riesgo a la embajada, tendríamos mayor certeza de que en el caso era evitable que el sujeto se sustrajera de la acción de la justicia.

Si el americano no regresa, enfrentaremos un proceso largo y costoso de extradición, que no sería prioritario para el gobierno federal, y por ende el riesgo de impunidad es muy alto.

Creo que el juez tiene la obligación de escuchar a todas las partes, y no solo al interesado, máxime cuando le piden permiso para salir del país y en menos de doce horas lo otorga sin permitir a la contraparte ejercer el control horizontal del evento.

También creo que debe valorarse la naturaleza de la causa que origina la salida del país del imputado. Ir al velorio de un amigo no me parece causa suficiente como para poner en riesgo la consecución de los fines del proceso penal, que en este caso lo prioritario es la reparación del daño.

No falta quien opine -con bases para ello-, que si el extranjero se quiere escapar, no necesita permiso del juez, simplemente se escapa y ya. Eso es cierto, pero también es cierto que es muy distinto que se escape de manera subrepticia y otra cosa, que salga con permiso del juez.

¿Quién va a reparar el daño si el sujeto no regresa?

En todo caso, esta autorización judicial sienta un precedente peligroso, por la facilidad con que se le permite a un extranjero salir del país cuando enfrenta una causa penal.

Hablando de reciprocidad me gustaría que el juez de control viera todos los requisitos que en caso análogo, le pediría el juez norteamericano a un procesado mexicano.

El lunes les platico si regresó o no el imputado.

Es muy importante es que se establezcan lineamientos claros para casos similares, protocolos de actuación y reglamentación secundaria a efecto de evitar impunidad y anarquía. Debe la ley establecer quién paga la reparación del daño en caso de que el autorizado a salir del país, se sustraiga de la acción de la justicia.

Si un procesado se escapa gracias a un permiso judicial, se re-victimiza y se deja en abandono a la víctima del delito.
Insisto: No es el sistema, somos los operadores.