PRECAUCIÓN: ABOGADOS ESTUDIANDO

noviembre 17, 2015 0 Por Pablo Diestro
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Por: Arturo Rubio RUIZ

El pasado viernes 13 de noviembre, concluyó el curso denominado “La función del abogado postulante en el sistema de justicia penal acusatorio-adversarial”, organizado por el órgano implementador del nuevo sistema de justicia penal en el Estado. Con duración de cuarenta horas, el curso fue impartido por un capacitador certificado por la SETEC, en las instalaciones facilitadas para el efecto por la universidad autónoma estatal.
Da gusto ver que nuestros impuestos están trabajando, y que finalmente se acordaron de incorporar a los abogados particulares en el esquema de capacitación de cara a la inminente implementación del nuevo sistema en este municipio. La plantilla inicial fue de cincuenta litigantes, pero conforme avanzó el curso, la asistencia se compactó a una treintena regular, como casi siempre ocurre en este tipo de eventos.
Fue muy placentero compartir el pupitre con tres generaciones de abogados, mezclados en una peculiar combinación de veteranos del sistema tradicional, inexpertos en el nuevo sistema, entremezclados con media docena de jóvenes que ya han incursionado en la oralidad. Los viejos de siempre con los jóvenes de ahora, compartiendo la banca y debatiendo los temas. A pesar de lo disímbolo del grupo, el ambiente siempre fue cordial y de camaradería.
El docente supo mantener siempre el interés en la temática, y le imprimió una dinámica funcional a todo el curso. Pasamos a vuelo de pájaro los aspectos temáticos, asumiendo que todos los participantes previamente habíamos cubierto el propedéutico de 40 horas que en forma virtual imparte la SETEC.
Se abundó en cuestiones prácticas, y ninguna pregunta se quedó en el tintero. De la mano del capacitador, hicimos un recorrido por los principales momentos procesales del nuevo sistema. Se dio importancia en todo momento a la estrategia, a la destreza. Reforzamos la convicción de que en el nuevo sistema, el abogado debe desarrollar una gran capacidad de estrategia, ponderando las debilidades y fortalezas de su planteamiento de defensa, y dominar las estrategias de litigación, buscando en todo momento la salida más favorable a su defendido, de acuerdo a los elementos con que cuente para ello.
Realizamos ejercicios vía simulación de audiencias, para completar el circuito, desde la audiencia inicial ante el juez de control, donde se califica la legalidad de la detención, hasta la audiencia de juicio oral ante el tribunal de enjuiciamiento. Alternamos los roles dentro de la trilogía de litigio, y cada equipo tuvo oportunidad de participar ya como fiscales, ya como defensores, o como imputados, acusados, testigos o peritos.
LA TEORÍA DEL CASO
A lo largo del curso se dio particular importancia a la teoría del caso, que es la espina dorsal del nuevo sistema, ya que resulta definitoria al momento de optar por ir a juicio o inclinarse por una salida alterna. La teoría del caso es nuestra versión de lo que pasó. Si tanto el fiscal como la defensa tienen la misma teoría del caso, a nadie conviene ir a juicio. Ambos buscan una salida alterna donde el daño se repare, se proteja a la víctima y se le brinde al imputado la posibilidad de una reducción sustancial en su condena o mejor aún, se le permita cumplirla sin internamiento carcelario.
Cuando la teoría del caso, -la versión de lo que pasó- es contradictoria, entonces será necesario que un tribunal de oralidad resuelva el asunto. Para ello, el abogado habrá de asegurarse que su versión del caso tenga suficiente soporte de evidencia, y deberá analizar de manera escrupulosa y sistemática los medios de prueba con que cuenta el fiscal, y determinar así la posibilidad con que cuenta para desacreditar las pruebas en que se basa la acusación.
El juicio oral se abre con un ALEGATO DE APERTURA, formulado por las partes, en el que de manera sintética presentan su teoría del caso, y le informan al tribunal la forma en que la demostrarán y los medios de prueba que se desahogarán en la audiencia, para tal efecto. En seguida viene el desahogo de pruebas, donde la destreza se aplica en la forma de interrogar y contrainterrogar a los testigos y peritos, buscando clarificar nuestra postura en el interrogatorio, y buscando el error y la contradicción de los testigos y peritos de la contraparte, a través del contrainterrogatorio. Termina el desahogo de pruebas y en seguida viene el ALEGATO DE CLAUSURA, donde cada parte sintetiza de nueva cuenta su teoría del caso, ahora adminiculada con el material probatorio desplegado en la audiencia y pide al tribunal que resuelva a su favor.
El tribunal delibera brevemente y termina la audiencia dictando ahí mismo el veredicto de inocente o culpable. Todo en una sola audiencia, siguiendo los principios de publicidad, contradicción, continuidad, concentración e inmediación.
CONCLUSIÓN:
Fue una grata y enriquecedora experiencia haber participado en el curso. Hay recursos federales y buena disposición de la Comisión Implementadora del nuevo sistema, así que esperamos que se repita el ejercicio y se incremente el nivel de aportación y exigencia, de cara a la inminente implementación del nuevo sistema, que en enero del 2016 inicia su vigencia en nuestro partido judicial.