TLACHPAHUALIZTLI

agosto 3, 2015 0 Por Pablo Diestro

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Las consecuencias lesivas e irreversibles que implica la minería extractiva que con sus procedimientos de obtención de metales preciosos contamina el suelo y los mantos acuíferos con arsénico, cianuro, metales pesados y otros venenos que generan un daño permanente y prácticamente irreversible a nuestro entorno ecológico, han generado un rechazo uniforme entre los habitantes de la entidad; lo que ha quedado demostrado en las diversas manifestaciones ciudadanas contra la minería tóxica, e incluso una de ellas quedó registrada como record Guinness por el número de participantes en la S.O.S. gigantesca que se formó con poco más de diez mil asistentes a la manifestación. La de ayer en la zona urbana de La Paz, fue masiva y espectacular.


Pese a lo anterior, los integrantes del actual ayuntamiento han dado muestras de pretender autorizar la actividad minera, con las graves consecuencias que ello conlleva. Ante la opacidad y corruptelas que rodean la tramitación de la autorización que solicita una minera para extraer metales preciosos en la circunscripción territorial del municipio de La Paz, la ciudadanía pasa de la protesta social a la contienda jurídico legal.

Hoy iniciamos un procedimiento legal, mediante el cual, exigiremos a los integrantes del ayuntamiento, que se apeguen a la legalidad, al sentido común y al respeto de los derechos fundamentales reconocidos en los tratados internacionales y consagrados en nuestra Constitución General de la República, entre los que destacan el derecho a una vida sana, a un medio ambiente libre de contaminantes, a contar con una fuente de agua libre de agentes tóxico-lesivos.

En un primer paso muy sencillo, solicitamos por escrito, de manera pacífica y respetuosa, y en el ejercicio de la soberanía que la Carta Magna nos reconoce, a cada miembro del ayuntamiento paceño, que nos diga si están a favor o en contra de la minería extractiva de metales preciosos. La respuesta es simple, directa y concreta: A favor o en contra. De su respuesta dependerá el siguiente paso. A quienes se nieguen a contestar o contesten con evasivas o cantinfleos, los llevaremos ante la Justicia Federal para que contesten con precisión o los destituyan, que de ese tamaño es la fuerza de imperio con que se exige el cumplimiento al derecho de petición y la garantía de audiencia.

A quienes se manifiesten en contra de la minería referida, les proporcionaremos los elementos técnico-científicos, sociales y jurídico-legales suficientes para que sostengan su oposición a la entrada de esa minería, llegado el caso.

A quienes se manifiesten a favor de las mineras, les daremos el mandato ciudadano amplio y bastante para a pesar de su postura personal, voten en contra de la implementación de la minería tóxica. Ya es tiempo de que entiendan, como servidores nuestros que son, que deben acatar la voluntad soberana de quienes formamos una enorme mayoría, condición y calidad que para tal efecto se acreditará plenamente.

Así pues, hemos desenterrado el hacha, y tal como hicieron nuestros ancestros en épocas precolombinas, nos preparamos para la guerra, como marca el Tlachpahualiztli azteca, y daremos la batalla en todos los foros y tribunas legales, locales, federales e internacionales, en defensa de nuestra agua, nuestra salud, nuestro medio ambiente, y en defensa de esta tierra que nos fue dada en custodia para entregárselas impoluta a sus legítimos dueños: nuestros herederos.

Habremos de pelear y vencer con la espada de la razón, la justicia y el derecho, en todos los ámbitos en que haya menester, a la industria depredadora cuyos propietarios pretenden venir a devastar, destruir, envenenar y dañar nuestro suelo, y lo haremos con los mismos argumentos con que en su tierra les tienen prohibido hacerlo.

Vigilaremos muy de cerca todo el procedimiento de tramitación de la solicitud de cambio de uso de suelo presentada por la minera, paso a paso, exigiendo en todo momento legalidad y transparencia, hasta que se emita la negativa consecuente. Nada de acuerdos en lo oscurito. Y en cada paso habremos de objetar y combatir el menor asomo de ilegalidad.

Y es que no podemos confiar en todos los integrantes del cabildo. Hay gente honesta y comprometida, pero no son mayoría. Hay quien dice que la contaminación “le vale madres”, que “se irá a vivir a Estados Unidos”. Hay quien dice que la opinión de los ciudadanos les tiene sin cuidado, pues dice “el municipio es autónomo”, dando a entender que pueden hacer lo que les plazca, cuando el significado de la autonomía municipal nada de ello implica, y otro más que rebosa cinismo y prepotencia, cuando dice “estamos por encima de la ley”. A estos tres regidores les fincaremos la responsabilidad que de sus dichos se desprende, y vigilaremos muy de cerca su ejercicio edilicio.

Todo lo que necesitamos para impedir que entren las mineras, es tu firma en cada petitorio, y tu asistencia y apoyo en cada manifestación.