UN RETO ES EL QUE MANDA LA MAFIA

septiembre 14, 2015 0 Por Pablo Diestro
Invertirás 2 minutos de lectura
Por: Max Rodríguez
Fue un aviso o definitivamente un reto, pero en las primeras 24 horas del Gobierno de Carlos Mendoza Davis, mientras él y sus invitados festejaban en “El Caimancito”,  el crimen organizado ya le dejó tres ejecuciones, tres muertos, así como varios heridos y amenazas de bombas en edificios públicos, movilizaciones policiacas por disparos de arma de fuego en diversas colonias y atentados contra la policía municipal.
Y mientras eso pasaba en las colonias de la ciudad y las calles se manchaban de sangre y droga, Los festejos de la elevación al poder estatal duraron 48 horas o más en “El Caimancito”.
El pasado jueves Carlos Mendoza apenas daba lectura a las pocas líneas que le dedicó al tema de la seguridad pública, cuando se presentó el primer caso, el primer ejecutado en su gobierno, un aviso o definitivamente el reto del crimen organizado para decirle que no va a detener el río de sangre.
Carlos Mendoza ya había protestado como gobernador del estado, mandaba su mensaje al pueblo sudcaliforniano con el tema de seguridad el cual inició así: “A lo largo del último año, lamentablemente hemos tenido que enfrentar actos de violencia por parte de grupos criminales que han roto la tranquilidad que no distinguía”. Cuando se avisa de otro atentado, un joven de 23 años fue atacado a balazos en las puertas de su domicilio en la colonia Indeco. Murió al día siguiente.
Más familias quedan desamparadas, jóvenes mueren a manos de criminales, la droga corre a raudales;  los festejos siguieron en El Caimancito.
Ayer, durante la ceremonia conmemorativa de los Niños Héroes, se dio un leve mensaje, más claro, pero aún sin convencer, ya que se habla de lo que se podría hacer, más no de lo que se tiene que hacer pero ya.
Pero lo ataques siguen entre la mafia, las células delincuenciales siguen matándose entre sí, no importa la hora ni el lugar, que interesa si hay gente inocente, el  caso es seguir matando, es mantener los ríos de sangre en las calles de La Paz.
Aun así el pueblo sudcaliforniano mantiene la esperanza, aún cree que puede regresar la tranquilidad, que se puede terminar con la violencia y que algún día se pueda salir a pasear a las calles sin el temor de que llegue un ataque a balazos y personas inocentes queden muertas al estar entre dos fuegos.
De lo que si podemos tener la certeza es que el narcomenudeo ha manifestado un reto al nuevo gobierno. Las ejecuciones, los heridos, las balaceras, los atentados, todo sigue igual.