Valdivia… ¿Senador?

Valdivia… ¿Senador?

diciembre 18, 2017 0 Por Redacción

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Cada vez que se aproximan las elecciones y sacan la cabeza los que quieren ser candidatos a lo que sea, de volada le salen sus trapitos al sol, por eso el que anda que no lo calienta ni el sol, valga la redundancia es Juan Alberto Valdivia, el flamante delegado de la SEDESOL. Es bien fácil deducir las preocupaciones de Valdivia.

Primero, porque en sus antecedentes electorales no ha ganado ni en su colonia, ya que en la sección electoral donde tiene radicado su domicilio ni siquiera logro el triunfo en la pasada elección en donde llego como plurinominal al Congreso del Estado; luego quiso ser diputado federal por el norte del Estado y pues ni hablar, si no lo conocían en su barrio menos en el Estado; Eso habla del arrastre del hijo del general.

Lo que si no trae muy amarrado es que toda su campaña se la aventó por tierra, caminando ofreciendo los beneficios de la Sedesol, así que sin cargo no sabe caminar y con los chamacos y chamacas que besan el piso por el que camina a cambio de la ilusión de que si llega al senado se los va a llevar, se van a dar de topes cuando se les desinfle.

Cuando fue coordinador de campaña de Peña en el Estado, no logró nada para su gente, apenas amarro la delegación de la SEDESOL, así que en cuanto empiece la campaña habrá que ver si les paga una lana a todos los morros que renuncien para sumarse a su trabajo político o les consigue chamaba con su primo el gobernador, porque esplendido no es. Por el contrario si no amarra el manejo de la Sedesol con alguien de su equipo podrían salir muchos más trapos hediondos a la luz, porque es claro que la otra campaña que ha hecho, la de redes ha salido de Sedesol con su personal, pero con recursos usados de varios de los programas que ahí se manejan, ya que el padrón de beneficiarios de algunos de ellos no aguanta la revisión que pudiera hacer quien llegue a suplirlo si es que renuncia. Por eso es bueno que no se nos olvide que cuando el rió suena… Es que trae buenas bocinas… Échense ese trompo a la uña.